martes, 20 de julio de 2010

Un escape con aire puro

La diversidad en el paisaje patagónico invita a recorrerlo, con grandes distancias entre un poblado y otro, al compás del clima, sus habitantes son pobladores errantes que ante cada fin de semana largo buscan una nueva opción para escaparse de sus rutinas.
Eh aquí un lugar donde la naturaleza se manifiesta de principio a fin, donde turistas del mundo están invitados como si fuesen seleccionados para algo digno de ser descubierto... EL CHALTÉN.

Distante a más de 400 kilómetros de la capital santacruceña, El Chaltén es la localidad más jóven de la última provincia de la argentina continental. Fue creada con una firme intención geopolítica y fronteriza, como forma de resguardar el territorio nacional de posibles usurpadores, allá por el año 1985, a los pies del mítico cerro Fitz Roy.

Rodeado de bosques nativos, el casco urbano ofrece alojamientos, restaurantes, bares y todo aquello que el visitante pudiera necesitar en su estadía. Eso sí, tenga en cuenta que además El Chaltén es la Capital Nacional del Trekking y cuenta con aproximadamente 23 recorridos preestablecidos para adentrarse en las entrañas mismas de la vegetación andina.


En cada establecimiento comercial es posible conseguir viandas para la caminata con diferentes menúes opcionales, para paliar las necesidades corporales inevitables luego del ascenso que lo llevará a ser testigo privilegiado de paisajes poco vistos.
Numerosos alpinistas han intentado escalar el Fitz Roy y su hermano el Torres, con paredes casi perfectas, planas, caracteristicas que lo hacen casi escalable solo para expertos. Pero las caminatas demarcadas son para todo público, solo hace falta ponerle empeño, respirar el aire puro y disfrutar del entorno.
Para el regreso los restaurantes de la zona seguramente tendrán preparados exquisiteces segun los gustos de cada viajante. Los hay gourmet, vegetarianos y los totalmente volcados al asador, con parrilladas de carne del lugar.
Si el clima no lo permite o ese día prefiere ahorrar energías y disfrutar de un buen libro junto a una chimenea, existen varias opciones para hacerlo. Una de ellas es La Chocolatería, en donde la calidez de sus anfitrionas invita a degustar tortas, masas, café y chocolates.
La caminata es libre, no necesita contratar guias ni ningun tour. Con adquirir el mapa de senderos en el almacen del pueblo ya está. Además cualquier poblador puede indicarle cual es la mejor vista para poder obtener unas fotos para el recuerdo. Quizás pueda conseguir esa toma que admirará a los que le pregunten con asombro dónde pasó sus vacaciones.