La sorprendente sierra puntana invita a adentrarse para conocer los secretos que los aborígenes dejaron grabados en las piedras y así recorrer un pedazo de cultura ancestral y precolombina, esa que se encargaron de borrar los “descubridores” pero que no pudieron y de la que hoy podemos ser testigos.
Partiendo de San Luis capital, y cruzando Juana Koslay, podemos descubrir lugares como Potrero de los Funes, Cruz de Piedra, La Florida, El Trapiche, Paso del Rey, Valle del Pancarta, La Carolina e Inti Huasi.

Es mejor pedir antes en Turismo un mapa de la zona para poder ubicarse bien, puesto que los caminos no se encuentran bien señalizados pero sí en buen estado de conservación y por lo general se puede transitar todo San Luis por autopista. El paisaje es único. Pleno cuyo!!!
Durante todo el recorrido se puede encontrar puestos en los que se venden artesanías en Onix, debido a que su extracción se realiza muy cerquita de allí, más específicamente en La Toma, un poblado que queda de paso para llegar a Merlo.

El otro atractivo del lugar son los ríos cristalinos que pasan por el medio de las ciudades y en donde la gente acostumbra a zambullirse para alivianar las jornadas cargadas de calor que abundan durante los meses de verano en San Luis.
No es difícil mezclarse entre los pobladores y ser parte de los aplausos cuando alguna pareja decide bailarse un tanguito o un chamamé. Es que todos allí son familia y a pesar de haber muchos turistas y gente de paso, por momentos uno se olvida y toma como propias las costumbres del lugar.
Las empanadas, tortafritas y pastelitos son una tentación para la hora del mate. Seguramente pasa algún chango con su canasta llena ofreciéndolos a bajo costo por la orilla del río.
También se pueden realizar paseos a caballo o en simpáticas bicicletas con toldo, acarreadas por dos, tres, o hasta seis ciclistas. No estoy muy segura de si se avanza algo pero que la risa surgirá espontáneamente, eso se los aseguro.
San Luis está dividida turísticamente en cuatro zonas: Valle de Conlara; Sierras Puntanas; Norte y Sierras de las Quijadas. Para ésta ultima es mejor contratar un guía o un grupo en agencia, sin olvidarse que hay que hacerle frente al sol, así es que hay que llevarse protector y sombrero.
Para los más tranquilos (todo por aquí lo es), existe la posibilidad de visitar las aguas termales de San Jerónimo, a tan solo 27 kilómetros de San Luis Capital por la ruta nacional Nº 147, y Balde que queda a 32 kilómetros por ruta nacional Nº 7 (autopista).
Merlo
Capítulo aparte se merece Merlo. Partiendo desde la Capital con rumbo sur por la autopista 7 hasta el empalme con la 148, rumbo norte, se pasa por San José del Morro y La Toma. En esa zona la vedette es la autopista en excelente estado y por la cual vale la pena pagar peaje. Unos kilómetros adelante del último poblado se encuentra la ruta provincial Nº 1, que nos unirá con la Villa de Merlo por el recorrido más pintoresco y por el cual estaremos constantemente acompañados de la sierra de los Comechingones, la misma que divide San Luis de Córdoba.
Creo que es la parte más linda. Llegando a un pequeño poblado llamado Papagayos, verán palmeras que sorprendentemente son cortitas pero bien utilizadas por los artesanos que confeccionan todo tipo de figuras con ellas.
En esa misma dirección es paso obligado la Fábrica de Quesos Artesanales Los Nadis, en donde se ofrecen quesos de leche de cabra, oveja y de vaca, naturales y saborizados. Ricota de cabra, muzarela de cabra, todos productos elaborados de manera artesanal de primera calidad y sin conservantes.
A partir de Papagayos se inicia una reiteración de pueblos en los que uno pude quedarse para disfrutar sus artesanías y manufacturas. Se puede visitar Villa Larca, el lugar de encuentro; Cortaderas, donde late la naturaleza; Los Molles, tiene el paisaje que buscás; Carpintería, capital del vuelo libre y finalmente la Villa de Merlo.

Una vez allí uno encontrará todo lo que necesita. Es una Villa muy ordenada, con un centro comercial bastante completo que invita a degustar alfajores y chocolates artesanales, como así también la variedad gastronómica a bajo costo que incluye chivito asado.
Si el clima acompaña es el lugar ideal para acampar y hacer vida al aire libre formándose paso entre arroyos y montañas. El camping El Molino es uno de los más completos en cuanto a servicios y espacio. Cuenta con cinco hectáreas para acampar y agua caliente las 24 horas, con abundante sombra y pileta de natación.

En Merlo se atribuyen ser dueños de la puesta del sol y de un microclima. Para dar fé de ello cuentan con un mirador, sobre ruta 5, al que es fácil llegar en auto pero sacrificado caminando. El horario de encuentro es por supuesto a las 19, hora en que el sol comienza a caer entre nubes y permite que lo fotografíen.
También se puede continuar por el mismo camino hasta El Filo, límite natural con la provincia de Córdoba, desde donde se podrá apreciar imponentes vistas.
Dicen que Merlo es la capital del tercer microclima del mundo. Distintas condiciones geográficas de la sierra de los Comechingones se conjugan con una serie de factores que interrelacionados dan como resultado un ambiente donde uno se siente bien respirando el aire puro.

Desde allí se pueden realizar actividades como caminatas y senderismo; trekking; cabalgatas; cicloturismo y mountain bike; recorridos en cuatriciclos; travesías en 4x4; escalada deportiva; Rappel; Tirolesa; Parapentismo y Pesca.
Cada una de las actividades tiene su atractivo y si nunca realizó una ¿qué está esperando? Es el lugar ideal para eso: seguro y de bajo costo. Pero si le queda alguna duda puede visitar la página web
http://www.sanluis.gov.ar/ o escribir a
informes@sanluis.gov.ar en donde le sacaran todas las dudas.
La verdad es que San Luis sorprende.