viernes, 13 de agosto de 2010

Río Gallegos

Si bien Río Gallegos no es un destino turístico, es una parada importante en el recorrido que nos lleva a lugares como El Chaltén, El Calafate o Ushuaia. Se trata de la capital de la última provincia continental, con capacidad hotelera suficiente para albergar a los viajeros de paso.
Ubicada a la vera de una ría y con una geografía urbana parecida a la de un trapecio, la ciudad de Río Gallegos basa su historia en su puerto, lugar que durante años abasteció a la población y permitió el ingreso de numerosos pioneros que antaño habitaron la zona. Su creación data del año 1885 y desde esa fecha no ha dejado de crecer en número de habitantes que fluctúan segun las posibilidades laborales.
Su arquitectura original es poco visible para aquel que recién visita sus calles pero en el radio céntrico, donde se concentran las tiendas y negocios, se pueden avisorar algunas construcciones bajas, en su mayoría de chapa, con grandes escalones en la entrada. Esas son las casas típicas riogalleguenses.
Las intersecciones principales son Roca y San Martín, corazón de la ciudad, centro elegido por sus habitantes para las manifestaciones y actos protocolares. Allí se erige el mástil mayor donde todos los días a las 18 se puede observar que el transito vehicular se para respetuosamente para el arrío del Pabellón nacional. Costumbre que quedó arraigada través del paso del tiempo. En ese mismo lugar todos los domingos al mediodía se congregan los vecinos y autoridades locales para efectuar el tradicional izamiento, con la participacion de bailarines y folcloristas.
Otra curiosidad es la variedad de tonadas que se escucha en la gente al hablar, puesto que en ésta zona patagónica se nuclean personajes provenientes de las 24 provincias que componen el mapa argentino, además de los inmigrantes de países limítrofes.
Si hay algo para destacar en ésta tierra donde reina el viento es la oferta gastronómica, que quizás sorprenda a aquellos acostumbrados a recorrer los poblados patagónicos sin mayores variantes. Aquí se come variado y abundante.
Como lugar histórico se puede visitar la Casa de Gobierno, en la calle Alcorta 230, pintada con un particular tono rosa que imita a La Rosada en Capital Federal. Allí tiene su despacho el Gobernador y funcionan dos ministerios: el de Gobierno y la Secretaría General de la Gobernación.
A pocas cuadras de allí está emplazada la legislatura provincial, integrando todo lo que se denomina como circuito histórico de la gobernación, quizás lo más antigüo de Río Gallegos junto a las construcciones que se encuentran en la Costanera local. Todo ésto puede ser visitado los días hábiles y es coordinado a través de la Casa Gregores, en donde tienen un detalle pormenorizado del patrimonio cultural existente.



martes, 20 de julio de 2010

Un escape con aire puro

La diversidad en el paisaje patagónico invita a recorrerlo, con grandes distancias entre un poblado y otro, al compás del clima, sus habitantes son pobladores errantes que ante cada fin de semana largo buscan una nueva opción para escaparse de sus rutinas.
Eh aquí un lugar donde la naturaleza se manifiesta de principio a fin, donde turistas del mundo están invitados como si fuesen seleccionados para algo digno de ser descubierto... EL CHALTÉN.

Distante a más de 400 kilómetros de la capital santacruceña, El Chaltén es la localidad más jóven de la última provincia de la argentina continental. Fue creada con una firme intención geopolítica y fronteriza, como forma de resguardar el territorio nacional de posibles usurpadores, allá por el año 1985, a los pies del mítico cerro Fitz Roy.

Rodeado de bosques nativos, el casco urbano ofrece alojamientos, restaurantes, bares y todo aquello que el visitante pudiera necesitar en su estadía. Eso sí, tenga en cuenta que además El Chaltén es la Capital Nacional del Trekking y cuenta con aproximadamente 23 recorridos preestablecidos para adentrarse en las entrañas mismas de la vegetación andina.


En cada establecimiento comercial es posible conseguir viandas para la caminata con diferentes menúes opcionales, para paliar las necesidades corporales inevitables luego del ascenso que lo llevará a ser testigo privilegiado de paisajes poco vistos.
Numerosos alpinistas han intentado escalar el Fitz Roy y su hermano el Torres, con paredes casi perfectas, planas, caracteristicas que lo hacen casi escalable solo para expertos. Pero las caminatas demarcadas son para todo público, solo hace falta ponerle empeño, respirar el aire puro y disfrutar del entorno.
Para el regreso los restaurantes de la zona seguramente tendrán preparados exquisiteces segun los gustos de cada viajante. Los hay gourmet, vegetarianos y los totalmente volcados al asador, con parrilladas de carne del lugar.
Si el clima no lo permite o ese día prefiere ahorrar energías y disfrutar de un buen libro junto a una chimenea, existen varias opciones para hacerlo. Una de ellas es La Chocolatería, en donde la calidez de sus anfitrionas invita a degustar tortas, masas, café y chocolates.
La caminata es libre, no necesita contratar guias ni ningun tour. Con adquirir el mapa de senderos en el almacen del pueblo ya está. Además cualquier poblador puede indicarle cual es la mejor vista para poder obtener unas fotos para el recuerdo. Quizás pueda conseguir esa toma que admirará a los que le pregunten con asombro dónde pasó sus vacaciones.


sábado, 24 de abril de 2010

Un lugar legendario en plena Patagonia Austral

En la provincia de Santa Cruz existen paradores turísticos de especiales características por estar ubicados en lugares inhóspitos y a mucha distancia de los centros urbanos, es por ello que el atractivo es aún mayor y la llegada a un alojamiento tan peculiar significa una aventura en sí misma.
Esta vez hablaremos del Hotel de Campo La Leona , sobre la Ruta Nacional N° 40, camino obligado entre El Calafate y El Chaltén, donde se encuentra éste refugio patagónico testigo de más de 100 años de la legendaria historia santacruceña.
A orillas del río La Leona y rodeado de un paisaje majestuoso, el visitante podrá deleitarse con las exquisitas tortas caseras y disfrutar de los distintivos almuerzos y cenas patagónicos, como así también podrá encontrar gran variedad de productos autóctonos y exclusivos en la boutique.
El lugar invita a la pesca deportiva, por estar ubicado a orillas del río que le da nombre al Parador, ofreciendo el ámbito perfecto para paseos en balsa y la extracción de ejemplares de truchas arco iris, percas y salmones.
Para los demás integrantes de la familia que deseen inspeccionar las grandes extensiones de la estancia, podrán hacerlo mediante cabalgatas diarias bordeando el río y a orillas del Lago Viedma, particular paisaje pintado de azules profundos que indican la presencia de glaciares milenarios y el reflejo de la cordillera andina.
En las cercanías se encuentra la estancia La Estela, a tan solo tres kilómetros del Parador, donde se ofrece dos alternativas de alojamiento de un nivel exclusivo. Se trata de una casa de huéspedes con dos dormitorios, habitaciones estilo campestre, baño privado, office y accesos a la matera. La segunda opción es La Casona, una residencia de 130 metros cuadrados con dos dormitorios, baño, cocina, estar, parrilla y garage para dos vehículos.
Tanto en la casa de huéspedes como en La Casona el viajante podrá disfrutar de una increíble vista panorámica del río La Leona, el Lago Viedma y la cordillera de los Andes con sus místicos cerros Torre y Fitz Roy.

Patrimonio Historico y Cultural de la provincia de Santa Cruz

En 1894, ante el permanente crecimiento de los establecimientos agropecuarios de la zona, y en el preciso lugar en donde 17 años antes el perito Francisco Pascacio Moreno -consagrado científico y explorador argentino- fuera atacado y mal herido por una hembra de puma, dando así origen al nombre del río, el Gobierno nacional de aquel entonces mandó construir la primera balsa que permitía el traslado de los colonos, sus animales y mercaderías, desde y hacia la costa Atlántica, viaje que en aquella época demoraba más de un mes.
A 200 metros río abajo aun se pueden observar los anclajes por los cuales se desplazaban dichas balsas. La misma prestó sus servicios hasta 1974, fecha en que se inauguró el puente que existe en la actualidad.
Para dar alojamiento a los pobladores que, en su gran mayoría tardaban varios días en cruzar sus piños de ovejas, una familia de inmigrantes dinamarqueses, los Jensen, daban comienzo a la construcción del Parador y Hotel de Campo La Leona, el cual desde su función, ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos que le dieran fama de nivel mundial.
Dicen que en 1905, tres "gringos" se hospedaron allí por casi un mes siguiendo viaje hacia la frontera con Chile. Tiempo más tarde y ante la presencia de una comisión policial que le mostrara diversas fotografías al señor Jensen, habrían caído en la cuenta que sus huéspedes eran nada más y nada menos que Butch Cassidy, Sundance Kid y su esposa Ethel Place, quienes luego de robar el Lloys Bank de Río Gallegos efectuaron una "parada técnica" en su huida hacia el país vecino.
Actualmente, tras un arduo y minucioso trabajdo de restauracion, Patricia y Laura Kargauer administran éste mítico refugio, testigo desde hace ya más de 110 años de la legendaria historia de la Patagonia Austral.