En la provincia de Santa Cruz existen paradores turísticos de especiales características por estar ubicados en lugares inhóspitos y a mucha distancia de los centros urbanos, es por ello que el atractivo es aún mayor y la llegada a un alojamiento tan peculiar significa una aventura en sí misma.
Esta vez hablaremos del Hotel de Campo La Leona , sobre la Ruta Nacional N° 40, camino obligado entre El Calafate y El Chaltén, donde se encuentra éste refugio patagónico testigo de más de 100 años de la legendaria historia santacruceña.
A orillas del río La Leona y rodeado de un paisaje majestuoso, el visitante podrá deleitarse con las exquisitas tortas caseras y disfrutar de los distintivos almuerzos y cenas patagónicos, como así también podrá encontrar gran variedad de productos autóctonos y exclusivos en la boutique.
El lugar invita a la pesca deportiva, por estar ubicado a orillas del río que le da nombre al Parador, ofreciendo el ámbito perfecto para paseos en balsa y la extracción de ejemplares de truchas arco iris, percas y salmones.
Para los demás integrantes de la familia que deseen inspeccionar las grandes extensiones de la estancia, podrán hacerlo mediante cabalgatas diarias bordeando el río y a orillas del Lago Viedma, particular paisaje pintado de azules profundos que indican la presencia de glaciares milenarios y el reflejo de la cordillera andina.
En las cercanías se encuentra la estancia La Estela, a tan solo tres kilómetros del Parador, donde se ofrece dos alternativas de alojamiento de un nivel exclusivo. Se trata de una casa de huéspedes con dos dormitorios, habitaciones estilo campestre, baño privado, office y accesos a la matera. La segunda opción es La Casona, una residencia de 130 metros cuadrados con dos dormitorios, baño, cocina, estar, parrilla y garage para dos vehículos.
Tanto en la casa de huéspedes como en La Casona el viajante podrá disfrutar de una increíble vista panorámica del río La Leona, el Lago Viedma y la cordillera de los Andes con sus místicos cerros Torre y Fitz Roy.
Patrimonio Historico y Cultural de la provincia de Santa Cruz
En 1894, ante el permanente crecimiento de los establecimientos agropecuarios de la zona, y en el preciso lugar en donde 17 años antes el perito Francisco Pascacio Moreno -consagrado científico y explorador argentino- fuera atacado y mal herido por una hembra de puma, dando así origen al nombre del río, el Gobierno nacional de aquel entonces mandó construir la primera balsa que permitía el traslado de los colonos, sus animales y mercaderías, desde y hacia la costa Atlántica, viaje que en aquella época demoraba más de un mes.
A 200 metros río abajo aun se pueden observar los anclajes por los cuales se desplazaban dichas balsas. La misma prestó sus servicios hasta 1974, fecha en que se inauguró el puente que existe en la actualidad.
Para dar alojamiento a los pobladores que, en su gran mayoría tardaban varios días en cruzar sus piños de ovejas, una familia de inmigrantes dinamarqueses, los Jensen, daban comienzo a la construcción del Parador y Hotel de Campo La Leona, el cual desde su función, ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos que le dieran fama de nivel mundial.
Dicen que en 1905, tres "gringos" se hospedaron allí por casi un mes siguiendo viaje hacia la frontera con Chile. Tiempo más tarde y ante la presencia de una comisión policial que le mostrara diversas fotografías al señor Jensen, habrían caído en la cuenta que sus huéspedes eran nada más y nada menos que Butch Cassidy, Sundance Kid y su esposa Ethel Place, quienes luego de robar el Lloys Bank de Río Gallegos efectuaron una "parada técnica" en su huida hacia el país vecino.
Actualmente, tras un arduo y minucioso trabajdo de restauracion, Patricia y Laura Kargauer administran éste mítico refugio, testigo desde hace ya más de 110 años de la legendaria historia de la Patagonia Austral.